Jarabe de Tamarindo
Producto elaborado a base de fruta de tamarindo natural de cual se extrae solo la pulpa y se mezcla con azúcar y agua puede ser utilizado para la preparación de aguas de tamarindo. De manera natural, el proceso de conservación se basa en despojar el fruto de la cáscara y semillas, para luego mezclarlo con azúcar y formar una masa con la que se hacen bolas o esferas que se pueden conservar por mucho más tiempo sin riesgos. Esta mezcla se utiliza como base para los dulces y para preparar agua de sabor instantánea.
Gracias a sus propiedades nutritivas se le podría considerar como un excelente complemento alimenticio multivitamínico, ya que contiene ácido tartárico y cítrico, gran cantidad de vitaminas, sobre todo B, fierro, calcio, fósforo, potasio, magnesio y un altísimo contenido de fibra.
Su nombre en latín es tamarindus indica, en castellano: tamarindo, palxuchuc (en México), Catalán: tamarinde, Gallego y portugués: tamarinheiro, Francés: tamarin, tamarinier des Indes, Inglés: tamarind, Gracias a los árabes fue dado a conocer en la Europa de la Edad Media, donde por las propiedades alimenticias de su pulpa agridulce, refrescante y laxante en grandes cantidades, se convirtió en algo conocido pero a la vez exótico.
Al continente americano llegó por medio de los españoles, probablemente al principio de la Colonia. Su cultivo se extendió rápidamente en las zonas tropicales de nuestro país, especialmente en los estados de Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chiapas e incluso Yucatán, donde se le conoce como pah-ch’uuk. En Acapulco, el tamarindo se encuentra en la gran variedad de dulces enchilados.
El tamarindo es un árbol de lento crecimiento y larga vida, crece en zonas tropicales y subtropicales, alcanzando hasta 30 m de altura, sus hojas son bipinnadas y sus flores amarillas y rojas, el fruto es una vaina de color café que contiene de 2 a 6 semillas. La época de cosecha es entre enero y abril; de cada ejemplar se pueden cosechar varios kilos de la fruta sin cuidados especiales, por lo que su comercialización ha significado sin mucho esfuerzo una fuente importante de ingresos. Sus raíces son un abono natural para el suelo, por ser una leguminosa establece relaciones con bacterias fijadoras de nitrógeno que aportan este valioso elemento al suelo, adicionalmente sus hojas procesadas a través de un composteo son un excelente mejorador para la textura del suelo, además de que aportan nutrientes para el desarrollo de nuevas cosechas.
Para la industria textil es también un valioso recurso, ya que del fruto se extraen tintes de color negro. Debido a la densidad y durabilidad de la madera extraída del tamarindo, puede ser utilizado para fabricar muebles y duelas.
En el sur de la India el fruto del tamarindo es parte de la dieta básica, donde se utiliza desde tiempos inmemorables para la elaboración de variados alimentos como Sambhar (sopa de verduras con especias), arroz Pulihora y otros platos además de una especie de cerveza.
Los frutos del árbol de tamarindo son cafés parecidos a bolsas, que contienen una pulpa y están cubiertas, dentro de ellas se encuentran las semillas. La pulpa que se obtiene de este fruto se utiliza como condimento en la cocina asiática y Latinoamérica; también es un ingrediente importante de la Salsa inglesa y algunas otras Salsas. En otros países árabes lo consumen confitado.
Se asegura que el tamarindo es muy efectivo contra el dolor de cabeza, quemaduras leves, resfriados, tos, vómito, ictericia, hemorroides, llagas, inflamación, hemorragias e hipertensión, adicionalmente claro a sus cualidades como fungicida y antihelmíntico e incluso como un eficaz remedio después de una noche pasada de copas.
La pulpa de un fruto joven es muy ácida y por lo tanto recomendable para muchos platillo de la cocina tradicional y de la "alta gastronomía", un ejemplo claro es el estofado de pollo al tamarindo, res o pescado aderezado con salsa agridulce de tamarindo.
Lomo de cerdo al tamarindo
Ingredientes
- 1 1/2 kg. de Lomo de cerdo.
- 2 tazas de concentrado de tamarindo.
- 3 rebanadas de piña.
- 2 dientes de ajo.
- 1/2 cebolla.
- 2 cucharaditas de jengibre fresco.
- 1/4 de taza de salsa de soya.
- 3 cucharadas de miel de abeja.
Procedimiento
- Limpia el lomo procurando quitar toda la grasa y luego colócalo en un platón para horno.
- Licua el resto de los ingredientes, hasta formar una salsa homogénea.
- Vierta la salsa sobre el lomo, tapa el platón y hornea a 200° C durante una hora y media, bañando el lomo cada 20 minutos.
- Retira y déjalo enfriar, rebana el lomo y sírvelo con la salsa.